Razones por las que Petro no propuso expropiar sino comprar tierras a Ardila Lule

Periodistas
Hassan Nassar, Luis Carlos Vélez y Néstor Morales.

Perdieron la cabeza varios comunicadores sociales tras el discurso de Petro en plaza pública donde planteó la posibilidad de COMPRAR tierras de Ardila Lule dedicadas al cultivo de caña de azúcar en el valle del río Cauca, todo ello dentro del objetivo de diversificar cultivos y hacer algo de justicia con la población indígena y negra excluida del derecho a la propiedad sobre las que fueron ancestralmente sus tierras.

Y es que actuando más como jefes de prensa o abogados del empresario e incluso como apéndices de la estrategia mediática de desprestigio de J.J. Rendón, enseguida sacaron a relucir el verbo EXPROPIAR como generador de miedos, sin que ello correspondiera con lo dicho por el candidato presidencial, entre otras razones porque Petro se ha cansado de decir de manera pública, que elevará impuestos al latifundio improductivo como mecanismo para que las tierras se pongan a producir o se vendan (no ha usado el término expropiación sino venta y compra).

Tal verbo (EXPROPIAR), se ha satanizado recientemente, pero casi todas las constituciones políticas del mundo lo contemplan para dirimir conflictos entre el interés general y el particular cuando este último no cede al primero y se constituye en un palo en la rueda en algo que denominan los abogados “razones de utilidad pública” o prevalencia del “interés social’ sobre el individual.

El artículo 58 de nuestra Carta Magna, esa en cuya redacción fuera pieza fundamental el M-19 (tras su desmovilización) lo contempla y desde 1991 muchos de nuestros gobernantes lo han usado cuando cómo por ejemplo el propietario de una casa se opone a vender y frena así la posibilidad de ampliar una vía o construir un puente.

La expropiación existe y justamente en el artículo donde se garantiza la propiedad privada a la que atribuye, entre otras, una función ecológica y (para tranquilidad de los que ven en medio de su disociación psicótica a “dictadores comunistas” en todas partes) solo procede por sentencia judicial y mediante indemnización previa. En otras palabras no es un presidente quién la determina a capricho.

COMPRAR no es EXPROPIAR deberían enseñar, y creo que lo hacen, en las facultades de comunicación social.

Lo de Petro lejos de criticarse, más visceral que racionalmente, debería ponderarse. Soluciona o es una válvula de escape a un conflicto social que lleva décadas y que arrancó con el despojo de las tierras en la colonia a sus dueños iniciales (indígenas y negros).

corteros-caña

Ayuda a solucionar además, varios  problemas de naturaleza ambiental: el del daño que ocasiona al suelo fértil el monocultivo y el del agotamiento de acuíferos subterráneos irremplazables con los que se irrigan los sembradíos.

Soluciona, adicionalmente, un problema de irracionalidad: La caña y la ganadería que se implementan en el Valle deberían trasladarse a la zona de los Llanos Orientales y redireccionar el uso de las tierras muy aptas del occidente del país, hacia otro tipo de cultivos como el de frutas, hortalizas y legumbres, que garantizan la llamada “soberanía alimentaria” que evita problemas futuros de desabastecimiento.

Adicionalmente, la zona de ladera debería usarse para bosques naturales que contribuyan a frenar la deforestación y, con ello, que el agua no se agote en la zona

Pero más allá de todo lo expuesto, el problema es también que la tecnificación de los cañaduzales no emplea ya la mano de obra que antes utilizaba. De 28.000 corteros en 2005 se ha pasado a un número insignificante solo 13 años después (2018).

Sumado a lo anterior está el hecho que a mediano plazo la caña dejará de ser el negocio rentable que es para la producción de azúcar y de etanol carburante frente a las ventajas competitivas de nuestro vecino Brasil que no tiene nuestros costos de irrigación en su producción.

Mantener tantas hectáreas  de tierras fértiles amarradas a un monocultivo que no será tan rentable a futuro, como lo es ahora, no es racional ni lógico. Para que nos formemos una idea, 220.000 hectáreas son el equivalente a 2.200.000.000 metros cuadrados de tierra en los que cabrían 34 millones de casas de 64 metros cuadrados. Esa cantidad de tierra dedicada al aguacate produciría más de 88.000 puestos de trabajo (1 puesto por cada 2,5 hectáreas) que hoy no se producen.

En entrevista que reprodujo EL TIEMPO en abril 14 de 2015, Douglas Laing,  ingeniero agrónomo australiano y PHd en Climatología Agrícola y Fisiología de Cultivos de la Universidad Estatal de Iowa (USA) había advertido que era necesario avanzar hacia la sustitución de la caña en el valle del río Cauca como una medida urgente y de alta racionalidad económica y ecológica.

3 comentarios en “Razones por las que Petro no propuso expropiar sino comprar tierras a Ardila Lule

  1. Doris

    Totalmente de acuerdo con Petro, el debe ser el nuevo Presidente de Colombia, no hay más hacia donde mirar. Sus propuestas son factibles. Estamos cansados de lo mismo y el miedo se apodera de los que sabemos el alcance de Álvaro Uribe Vélez. No más hambre, no más abusos para nuestro pueblo. PETRO QUIERO QUE SEAS EL PRESIDENTE Y LES ENSEÑES A LOS QUE VENDRÁN COMO SE DEBE GOBERNAR.

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