Si yo fuera Luis Carlos Sarmiento Angulo

sarmiento-fiscal1-285x204

Si yo fuera Luis Carlos Sarmiento Ángulo y no estuviese revestido de la inmensa soberbia que se desprende como consecuencia natural de ser uno de los hombres más ricos del país y de creerme dueño de la suerte y vida de sus habitantes, a los que percibo como cosas, seguramente me tomaría un momento para pensar.

Cuando digo pensar, no me refiero necesariamente a cranear como destruir mediática, moral y hasta físicamente a quienes se han atrevido a cuestionar un proceder empresarial bastante apartado de la ética, esa palabra que abogados como Néstor Humberto Martínez y Abelardo De la Espriella consideran tan inconveniente para propósitos como el negocio jurídico y el enriquecimiento a cualquier costa.

foto8

Si yo fuera Luis Carlos Sarmiento Ángulo y presenciara el inicio del desplome del valor de las acciones de mis empresas en la bolsa y las incalculables perdidas económicas que de ello se derivan, no insistiría en hacer lo que hasta ahora he hecho: Encubrir a aliados torpes del mundo de la política y del derecho que con sus acciones han puesto en serio riesgo mi prestigio como empresario y mi capital, tanto a nivel nacional como internacional, colocándome con su precario cálculo político en el ojo del huracán.

Desistiría de la idea equivocada de tratar de destruir moralmente a esa suerte de personaje de gran incidencia sobre un porcentaje nada despreciable de la población a quien los suecos y estadounidenses denominan ombudsman.

IMG_20181204_063650.png

Muy por el contrario, en el ajedrez de la política, dejaría de proteger a quien no merece ser protegido y sacrificaría a algunas de mis fichas reemplazables y/o inconvenientes aliados para generar tranquilidad y estabilidad en el mercado y confianza en las instituciones y en nuestra democracia, lo que sin duda ayudaría a restaurar la confianza pública y a erradicar la idea que viene generalizándose peligrosamente de que la corrupción no es un fenómeno exclusivo del ámbito de lo público y de la política, sino también del mundo hasta ahora inatacado de la empresa privada.

Si yo fuera Luis Carlos Sarmiento Ángulo, trataría de no dar declaraciones impopulares como la de respaldar medidas tributarias contra la población pauperizada de mi país y, antes, así fuera fingidamente, tomaría prudente distancia del gobierno y trataría de enmendar (por no decir encubrir) mis responsabilidades siendo así fuese por el breve tiempo que demande el olvido un empresario con sentido y responsabilidad social:

Así sin duda revertiría mi creciente y dañina impopularidad, no controlable ya (desde la irrupción del poder de las redes sociales) a través de periódicos, revistas, canales, emisoras y periodistas a sueldo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s