El Daniel Coronell subjetivo

IMG_20190419_103301

Más que un columnista de opinión, Daniel Coronell se ha ganado una merecida reputación como un periodista minucioso, informado y que sustenta de manera objetiva, esto es con pruebas sólidas e incontrovertibles, aquello que comunica al público a través de sus columnas. Ello no implica que todo cuanto piense y exprese, adquiera necesariamente la condición de verdad inobjetable.

En el caso de las denuncias que valerosamente le ha hecho al uribismo, y que le han valido el respeto de los colombianos, ha existido un acervo probatorio tan fuerte y respaldado en fuentes creíbles, que no ha habido forma, a pesar de los intentos (jurídicamente hablando) de silenciarlo o hacerlo retractar. Ahí se expresa el periodista serio, objetivo y responsable que la sociedad valora y pondera.

Cosa contraria ha ocurrido siempre que emite opiniones sobre Gustavo Petro. El periodista juicioso se desvanece y aparece el ser humano de carne y hueso que ha carecido del suficiente valor civil para explicar a la opinión pública las razones de su animadversión hacia el político progresista con quién tiene en común el valor y la capacidad para develar, más allá de lo que la publicidad pretende mostrar, lo que en realidad son Uribe y el Uribismo.

Coronell tiene todo el derecho del mundo para sentir y expresar que Petro es un excelente congresista pero un pésimo administrador público y a disentir de lo que, en contrario, piensen quienes se identifican ideológica, política y hasta afectivamente con Petro. El problema radica, en que al ser el periodista una figura pública, lo mínimo que la opinión espera es que respalde y/o soporte -cómo los tiene acostumbrasos- cada una de sus afirmaciones.

Por lo anterior resulta lastimoso que Daniel Coronell dilapide su capital más valioso, entiéndase su credibilidad, en una serie de trinos contra Petro, que al adolecer de sustento y expresar más posiciones con una alta carga de subjetividad y emocionalidad ya han sido en buena medida desvirtuados uno a uno por el propio Petro, situación que deja muy mal posicionado ante sus lectores (muchísimos de ellos ‘petristas’) al periodista que no ha sabido (en redes sociales) deslindar sus opiniones profesionales de las personales. La gente espera siempre de columnistas como el de SEMANA razones más que emociones y percepciones.

Mucho peor de todo este penoso episodio de ‘dimes y diretes’ es que deja la sensación de que la reacción de Coronell contra Petro responde u obedece a una especie de coletazo frente a las revelaciones de Wikileaks sobre Sergio Fajardo que desnudan al político paisa como un incondicional de ese mismo Uribe que Coronell permanentemente, y con razones, cuestiona y fustiga. ¿Cuál es pues la lógica de Coronell? se pregunta con razón mucha gente.

Cuando el periodista expresa opiniones desde la reputación y la autoridad que se ha forjado está obligado en mayor grado a ser objetivo y no subjetivo. Esa es parte de su responsabilidad social para no propagar falacias del tipo
argumentum ad verecundiam o magister dixit (argumento desde la autoridad). Desde la perspectiva kantiana del imperativo categórico y ético Coronel debería entenderlo

Un comentario en “El Daniel Coronell subjetivo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s