Alex Char

Los Char: nuevas y sorprendentes revelaciones sobre su entramado electoral

María Jimena Duzán y Alfredo Molano Jimeno a través de recientes columnas en SEMANA y EL ESPECTADOR han dado unos primeros pasos muy importantes en el propósito de desentramar cómo opera la maquinaria politiquera y electorera del clan Char en Barranquilla.

El último de los mencionados hizo alusión en su columna del diario capitalino, a cómo se instrumentalizan a docentes y a instituciones educativas privadas del municipio de Soledad (Atlántico) en la dinámica espuria de colocar la educación al servicio de la corrupción electoral. Sin embargo y a pesar de lo alarmante y repugnante de lo denunciado, el periodista, o sus fuentes, se quedaron cortos en las denuncias.

La coptación, o mejor, el apoderamiento ilícito de la ciudad y del departamento por parte de la familia Char no solo involucra a docentes de colegios privados sino también a muchos de sus similares de los públicos; coaccionados y articulados desde una bien estructurada y organizada red de secretarios de educación, rectores e incluso, y aunque parezca inverosímil, miembros e importantes “dirigentes” del sindicato de educadores filial de FECODE en el Atlántico (ADEA).

Por ejemplo, en uno de los últimos bastiones o trofeos de la guerra de la rapiña de lo público que les faltaba por conquistar completamente (La Universidad del Atlántico) rectores, miembros del sindicato y secretarías de educación, concertadas, han sido determinantes para el efectivo control del Consejo Superior de una Universidad que les otorga enormes posibilidades de burocracia y un nada despreciable presupuesto,  mayor incluso que el de la mayoría de los  pobres municipios del atrasado Departamento del Atlántico.

Leyton Daniel Barrios Torres, hoy concejal de Barranquilla por Cambio Radical, accedió a ese cargo de elección popular en una especie de contraprestación de sus servicios prestados al interior del Consejo Superior de Uniatlántico. A este último cuerpo colegiado accedió primero, en formula con la expresidente de ADEA  Marlene Cera De Alba (2013 – 2015) y luego con el respaldo de Henry Rada (2015 – 2017), directivo sindical desde tiempos inmemoriales y quien en las últimas elecciones de ADEA sacó una alta votación detrás del directivo de Soledad, Luis Grimaldo (hoy Fiscal). Después fue otro rector, el de la IED Denis Herrera De Villa del barrio La Manga, William Luengas Cuello (hoy aspirante al Superior), la fórmula de Barrios desde 2017 hasta la fecha.

Ese mismo Consejo Superior y ese mismo tipo de “favores” a los Char al interior del mismo para el control absoluto de la universidad, le fueron premiados también al consejero César Lorduy con su promoción a la Cámara de Representantes por el sector de Cambio Radical que orientan en la costa el patriarca de la familia Char Abdala y sus hijos, los tristemente célebres hermanos Char Chaljub, entre los que destaca el actual presidente del senado, Arturo Char, y el exalcalde de Barranquilla y aspirante a la presidencia de Colombia, Alejandro Char.

En una especie de puerta rotatoria plagada de prácticas inmorales, a las que Álvaro Gómez Hurtado caracterizaba como un “régimen” que no se sustentaba y/o soportaba en principios y afinidades ideológicas sino en “complicidades”, la Secretaría de Educación Departamental de Carlos Prasca Muñoz (2012 -2016) fue determinante en la elección de Barrios y de su fórmula, la directiva de ADEA Marlene Cera y también en el período en el que al hoy concejal lo respaldó el directivo charista de ADEA Henry Rada Varela.

Poco después el libidinoso Prasca pasaría, en contraprestación por favores prestados, de su cargo en la cartera de educación en el Departamento a ocupar la rectoría de Uniatlántico, donde protagonizaría varios escándalos de naturaleza sexual que llevarían a la Procuraduría General de la Nación a sancionarlo, sanción que por el poder del sector que representa fue posteriormente levantada.

Pero en esta bien estructurada empresa electoral no solo jugó papel decisivo la Secretaría de Educación Departamental de Prasca. También desde su similar del Distrito, José Carlos Herrera; el hoy encartado judicialmente Dagoberto Barraza, la hoy Ministra de las TICs, Karen Abudinen, y la persona de confianza que esta dejó en su lugar en la secretaría distrital para seguir manejando los hilos desde Bogotá (Bibiana Rincón Luque) han sido fichas claves en la intrincada red electoral construida desde complicidades y favores para, igual a como lo hace el gobierno nacional, controlarlo todo.

No es un secreto que en Barranquilla, a los rectores que se han constituido en una suerte de “comité de aplausos” y en instrumentos idóneos de la expansión del poder de Char y Abudinen, es a quienes se les priorizan sus instituciones (como en una perfecta “rosca”) para la inversión en infraestructura escolar dentro de programas como el llamado Plan Alcalde. Tampoco, que cuentan con la “suerte” o “bendición” de que les nombran a sus parientes cercanos en cargos de la administración distrital o que sean ellos, directamente, “promocionados” a cargos con mejores sueldos y más poder en la Universidad del Atlántico como sucedió con el actual rector José Rodolfo Henao Gil, con Álvaro González Aguilar (Vicerrector) Zaylaya Torres Salazar (Directora de Admisiones) y a el exdirector de Egresados Oscar Marriaga Ferrer.

Álvaro Gonzalez

Oscar Marriaga

Pero los favores no se agotan estrictamente en lo anotado. Cualquier docente con la osadía de solicitar por fuera o al interior de los consejos directivos informes sobre cuál es la administración y ejecución de los recursos escolares, se expone a la figura de ser “colocados a disposición de la secretaría” en una especie de facultad discrecional de persecución y traslado que castiga la veeduría y premia manejos que por algo se ocultan. Además, los rectores del clan saben que frente a cualquier “hallazgo” o problema con Contraloría, Personería, Procuraduría o Fiscalía, gozan de una especial inmunidad (impunidad realmente) que desactiva cualquier riesgo de investigación con 2 llamadas de celular a números claves para que surja una automática advertencia: “con él (ella) no se metan. Es nuestro (a)”.

Toda esta aceitada maquinaria de la corrupción encuentra en los docentes, sobre todo en los nuevos (los del Decreto 1278), que son susceptibles de ser evaluados año tras año por los rectores, la enorme posibilidad de, a cambio de una nota positiva, ser evaluados favorablemente por un superior que entre los padres opta por captar los votos no desde el miedo, como hace con los docentes, sino desde la concesión de “favores”, como la exención de pagos (certificados, derechos de grado, etc.).  Clientelismo puro. De ese con el que sindicalistas corruptos cohonestan en tanto a ellos también se les beneficie, proteja y coloque votos para perpetuarse en un sindicato que se vuelve así cómplice y una herramienta más al servicio del poder y de los poderosos.

Henry Rada

A pocas horas de la publicación de esta nota hemos tenido conocimiento que en una reunión de la que participaron los Char, el representante Cesar Lorduy, el concejal Leyton Barrios, secretarios de educación, rectores y miembros del sindicato ADEA, humillantemente se le retiró el apoyo al rector William Luengas y se decidió que los votos se dirigieran hacia el nuevo ungido por la familia: El abogado y funcionario de Secretaría de Educación, Raúl Alarcón Cervantes.

Con el voto de Alarcón Cervantes y de los recién elegidos representantes charistas por los estudiantes y los profesores, Guillermo Enrique González Gonzáles y Eduardo Bermúdez Barrera, respectivamente, lo que se avecina es la elección de un nuevo rector en propiedad, fiel a los intereses electorales, burocráticos y económicos de los que se consideran dueños de la ciudad, del departamento y de la universidad.

Elsa Noguera

En la Foto la gobernadora Elsa Noguera, y el Jefe de la Oficina de Egresados de la Universidad del Atlántico, Oscar Marriaga, al lado del entonces candidato de Char, William Luengas y de varios de los rectores de Barranquilla