La desacreditación de la ESAP

El 22 de enero de este año fue publicado el Plan Operativo Anual de Inversión de la Escuela Superior de Administración Pública, el instrumento mediante el cual se priorizan los proyectos de inversión presentados por la ESAP en el Banco de Programas y Proyectos del DNP.

El proyecto de inversión de la escuela para el año 2021 tiene un presupuesto de $214.000 millones. De esa cantidad, $45.000 millones serán destinados al «fortalecimiento de la infraestructura física de las sedes institucionales».

POAI. Fuente: http://www.esap.edu.co

En una entrega anterior se hizo varias preguntas que hasta el momento no han sido contestadas. Entre otras, ¿en dónde están los recursos de las sedes? Son $72.825 millones que la ESAP apropió en la vigencia 2018 para construir 5 sedes y terminar 1, adicional a $59.585 millones que la dirección nacional de la época debía solicitar como vigencias futuras ordinarias. Ahora, si esa dirección fue incapaz de gestionar dichas vigencias, ¿qué se hizo con los $72.825 millones que habían sido apropiados de los recursos administrados por la ESAP?, y además, ¿por qué la actual dirección nacional no los ha utilizado junto a los otros $59.585 que ya entrarían a hacer parte de una sola vigencia? El proceso licitatorio para la construcción de las sedes mencionadas, entre ellas Barranquilla, fue suspendido precisamente escudándose en la norma, porque las vigencias debían ser aprobadas. Ahora que la realidad es otra, ¿por qué no se reanuda el proceso de licitación?

Esas preguntas deben ser contestadas. La sede de Barranquilla, un verdadero campus universitario, costaba alrededor de $20.000 millones de pesos, en el lote que pertenece a la escuela, y que fue comprado con el dinero recibido por concepto de la venta de la anterior sede académica.

La actual dirección nacional de la ESAP está haciendo todo lo contrario a lo establecido en el diagnóstico y conclusiones del documento CONPES 3930 de 2018, pues una de las principales críticas realizada por el Consejo Nacional de Política Económica y Social fue que la escuela se había dedicado durante muchísimos años a utilizar los recursos para hacer trabajos de mantenimiento (preventivos y correctivos) en las pocas sedes propias; es decir, a las directivas de la ESAP les importa un rábano las críticas y consejos que hizo en su momento el CONPES.

$23.148 millones serán gastados en la adecuación de 7 sedes y la respectiva interventoría; $17.374 se invertirán en el mantenimiento de 25 sedes; $2.837 invertidos en dotación de sedes, elaboración de diseños e interventoría de los mismos; y $1.639 milloncitos para la adquisición de 1 sede, es decir, la compra de un predio o lotecito. En lo anterior, se resumen los $45.000 millones.

Ahora, ¿en qué municipios se harán las intervenciones mencionadas? 1. Popayán, 2. Fusagasugá, 3. Bogotá, 4. Cúcuta, 5. Dos Quebradas, 6. Ibagué, 7. Cartagena, 8. Bucaramanga, 9. Manizales, 10. Florencia, 11. Villavicencio y 12. San José del Guaviare. Barranquilla aún con un predio apto y diseños listos es excluida nuevamente, prefiriendo pagar $300 millones cada año en el arrendamiento de una sede que no cumple con las condiciones exigidas por la norma en materia de espacios educativos, que no cuenta suficientemente con los servicios públicos necesarios y, que, en términos generales, no es apta para desarrollar las clases de un establecimiento universitario de tamaña importancia. Con todo esto, parece ser cierto que Pedro Medellín Torres no llegó a la ESAP a conseguir la acreditación en alta calidad que nos fue negada hace unos años. No le importa concretar el proyecto declarado de importancia estratégica, y además, quiere acabar por medio de una reforma a la estructura de la ESAP, con Bienestar Universitario. Dos de los factores más importantes que tiene en cuenta el CNA para evaluar las solicitudes de acreditación.

POAI. Pág. 7. Fuente: http://www.esap.edu.co

Parece que la dirección nacional está esperanzada en que la Gobernación del Atlántico construya la sede que la ESAP no sido capaz de construir, a ver si se evade la necesaria respuesta sobre los recursos antes apropiados. Se trata de un proyecto incluido en el Plan Departamental de Desarrollo del Atlántico, contemplado en el artículo 106, proyectos estratégicos priorizados. Sin embargo, la ejecución de esos proyectos depende de la asignación de recursos en el Plan Financiero del Plan Departamental de Desarrollo; a través de la respuesta a un derecho de petición, la Secretaría de Planeación Departamental, confirmó que a corte del mes de septiembre de 2020 esos proyectos no tenían recursos asignados.

Respuesta a derecho de petición. Consultar radicado: 20200800006021.

Por otro lado, es muy posible que con el programa de gratuidad del 100% para los programas de pregrado aprobado por el Consejo Directivo Nacional, la cobertura de la escuela aumente, es decir, que más estudiantes accedan a cursar sus estudios profesionales en la institución. Cabe, entonces, preguntarse ¿cómo se hará en el evento de que las clases presenciales regresen? A eso debemos sumarle que la dirección territorial Atlántico es la que en esta nueva cohorte cuenta con más aspirantes.

De tal manera que los estudiantes de Pregrado y Posgrado de la ESAP en Barranquilla continuarán cursando clases en condiciones indignas.

Será tarea de una próxima entrega hacer una evaluación rigurosa de la gestión de Pedro Medellín Torres como director nacional durante el tiempo que lleva en el cargo. Los estudiantes y docentes de la ESAP no pueden permitir la corporativización de la escuela, y por consiguiente, su desnaturalización como universidad.