Iván ‘Meme’ Duque ni su número de cédula sabe

Desde Barranquilla,  intentando salirle al paso a la iniciativa parlamentaria de presentación de un proyecto de acto legislativo para prorrogar el período del presidente, congresistas, miembros de las altas cortes y altos dignatarios de los entes de control, Iván Duque Márquez incurrió nuevamente en un gravísimo error que pone a pensar a los colombianos ¿en manos de quién está el país?

El presidente tratando de desmentir tajantemente que tuviese algo que ver con el fracasado golpe de estado que extendería su mandato dos años y que  prorrogaría las horribles noches de los colombianos por 730 días más quiso,  suministrando el número de su cédula, dar un énfasis de rechazo a la iniciativa parlamentaria que mereció el más absoluto repudio nacional.

No obstante, como resultado quizás de la ingesta de licor, de algún proceso de indigestión, de un problema de coordinación mental por falta de adecuada irrigación sanguínea al cerebro o de discalculia, el primer mandatario terminó dando como suya una cédula que pertenece e identifica a otro ciudadano.

Duque Márquez frente a las cámaras y la prensa internacional que dio despliegue a sus palabras,   expresó que su cédula era la número 79.740.745, documento que en realidad pertenece al ciudadano Nelson Oswaldo Gamba Briceño (quien afortunadamente no presenta antecedentes judiciales) cuando su verdadero número de documento de identidad es el 79.940.745

Tras el imperdonable error imaginamos que el jefe de estado deberá hacer una rectificación pública para ratificar con su verdadero número de documento de identidad, que no le asisten intenciones golpistas y de perpetuarse en el poder, además de desprenderse de la posibilidad de que en su contra se interponga una denuncia por suplantación de identidad.

Mientras, los colombianos se preguntan si quizás no ejercería con mayor decoro y con menos y constantes errores la primera magistratura de la nación el ciudadano Oswaldo Gamba en el argot de los barranquilleros que se percataron de la nueva cantinflada no deja de repetirse la expresión “Duque no vale Gamba”.