Sergio Fajardo de Gea y Uribe

Es conveniente de salida aclarar, que cuando hacemos mención al nombre de Sergio Fajardo de Gea y Uribe no nos referimos a un conquistador o colonizador español como a primera impresión y equivocadamente podría pensarse. Hacemos referencia sí a un avezado político paisa, maestro en el arte del mimetismo político y con grandes capacidades histriónicas para el desarrollo de operaciones encubiertas, de las que hasta ahora había salido incólume.

El personaje de la referencia, conveniente y no casualmente fue en el cargo como gobernador de Antioquia, entre enero de 2012 y diciembre de 2015, sucesor del procesado por nexos con el paramilitarismo, Luis Alfredo Ramos, durante cuya gestión (enero de 2008 a diciembre de 2011) arrancó, con impulso y apoyo decidido desde el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez (2002 – 2010), la construcción del proyecto de Hidroituango.

Ramos cuyo período en el congreso coincidió con cuatro (2002 – 2006) de los diez años del gobierno Uribe logró de este último y poco después de terminados los diseños finales para Hidroituango (2006), la declaración de utilidad pública, , por parte del Ministerio de Minas, de los terrenos para construir el proyecto (2008) a un costo altísimo en término de vida para los habitantes de la zona; un año después el otorgamiento de la licencia ambiental a la hidroeléctrica (2009) por parte del Minambiente y el inicio de la obra en el segundo semestre de 2010.

Difícil de pensar que para Uribe y los ‘cacaos’ paisas agrupados en el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), con un incontrovertible control político sobre todo el Valle de Aburrá les hubiese podido pasar que a Ramos lo sucediera en el primer cargo público del departamento, alguien que, dada la magnitud del negocio que representaba la construcción de semejante obra de infraestructura eléctrica, no fuera afín a Uribe, a Ramos y a los intereses estratégicos del “sindicato antioqueño”. Fajardo Valderrama, como en realidad se llama nuestro personaje no fue un accidente en el ajedrez político paisa, sino un movimiento fríamente calculado.

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Desde esta perspectiva resulta perfectamente comprensible lo revelado sobre Fajardo en el wikileaks de junio 18 de 2009 (época en la que se daba impulso al negocio de Hidroituango) en el que puede leerse:

“… Fajardo dijo que no se unirá a ningún frente anti-Uribe (posición que conservó 9 años después y aún sostiene), y agregó que mantiene buenas relaciones con el asesor de Uribe, José Obdulio Gaviria…” añadiendo además que: “… continuará con su candidatura, independientemente de lo que decida Uribe…” (Tal afirmación muestra al expresidente como quien toma decisiones y a Fajardo como quién se le ofrece como opción B o una carta para dividir la oposición). En el wikileaks Fajardo además deja claro “… que… apoya el aumento del gasto policial y militar de Uribe…”.

CONSULTAR Y LEER AQUÍ: Wikileaks de Sergio Fajardo

El uribismo y el geaismo de Fajardo no daban por tanto para que desde su administración como gobernador se cuestionara absolutamente nada de las irregularidades y anomalías en el proceso de construcción de la hidroeléctrica que hoy bajo la administración y denuncias de Daniel Quintero Calle salen a la luz pública. Muy por el contrario, como mandatario seccional Fajardo se puso y sudó la camiseta del proyecto del gea-uribismo y al mejor estilo de su mentor en la sombra, está involucrado, por acción u omisión, en situaciones de violación de derechos humanos en la zona del proyecto como suficientemente y sin ser refutada lo han denunciado Isabel Cristina Zuleta y otras víctimas de ese proyecto.

En la obra, en cuya construcción inconclusa e irregular participó Sergio Fajardo como gobernador, hubo un altísimo detrimento patrimonial en billones de pesos, que apenas empieza ahora a darse a conocer públicamente desde la intervención de la Contraloría y desde la determinación por parte de esta de responsabilidades fiscales. Hasta donde ha trascendido, ya se han producido órdenes de embargo de cuentas y bienes a firmas como INTEGRAL S.A. y CONCONCRETO.

La primera de las mencionadas está directamente relacionada con el diseño de la represa y en ella fungió en algún momento como representante legal Federico Restrepo quien, en una especie de puerta giratoria, llegó luego a ser gerente de EPM, puesto desde el que, junto al gobernador Fajardo, rescataron de la quiebra a esta firma particular otorgándole cuantiosos contratos desde el sector público.

Por su parte CONCONCRETO, filial del Grupo Argos que proveyó el cemento utilizado es el constructor de la obra existiendo algunos nexos entre ésta y ODEBRETCH. En un evidente conflicto de intereses y de por lo menos infracción a la ética, mientras filiales de Argos firmaban jugosos contratos con las EPM de la época, varios de sus directivos hacían parte de la Junta Directiva de la entidad contratante.

Para solo ilustrar un poco lo señalado, el hoy presidente de ARGOS quien fuera miembro de la junta directiva de EPM es uno de los varios personajes que están siendo investigados por la CONTRALORÍA para determinar su responsabilidad fiscal en el caso Hidroituango. Esta empresa cementera al igual que otras del GEA, “curiosamente” aparecen como “generosas” financiadoras de las campañas de Fajardo.

Frente a la división que hoy se propicia desde el uribismo entre los sectores alternativos, no hay que perder de vista que poco antes de ser gobernador de Antioquia, Fajardo fue fórmula vicepresidencial en 2010 de Antanas Mockus, una de las figuras más emblemáticas y respetadas dentro del Partido Verde y quién se ha atrevido a proponer en el pasado reciente un “uribismo por la paz” o un “uribismo sin Uribe”.

Hoy precisamente a Fajardo lo rodean en sus aspiraciones divisionistas y facilitadoras de un nuevo triunfo de la extrema derecha en 2022  las aventajadas discípulas de Mockus, Claudia López y Angélica Lozano, así como el político paisa Jorge Enrique Robledo, afín como Fajardo al ideólogo del uribismo José Obdulio Gaviria, primo del reconocido jefe del Cartel de Medellín, Pablo Emilio Escobar Gaviria.

Tan afín y útil es Robledo al establecimiento que con una velocidad inusitada el CNE acaba de otorgarle personería jurídica a DIGNIDAD, una escisión del POLO DEMOCRÁTICO, mientras que a COLOMBIA HUMANA ese reconocimiento le ha sido reiterativamente negada. Desde el wikileaks sabemos que Fajardo  “… continuará con su candidatura…”  hasta garantizar quién sabe qué a quién sabe quién pero con cómplices plenamente identificadas.