Archivo de la etiqueta: Claudia López

Cortinas de humo: ¿Por qué no comparan Bogotá y Teherán en lugar de Colombia e Irán?

En una especie de sincronizada cortina de humo, ayer Inti Asprilla y hoy León Valencia y EL TIEMPO han puesto a circular una matriz mediática que sitúa los efectos catastróficos del COVID-19 exclusivamente en el tema de la no concreción de la vacunación y no en las erradas decisiones que también se han adoptado en el tema de la pandemia tanto por parte del gobierno nacional como por el de la capital del país.

Seguir leyendo Cortinas de humo: ¿Por qué no comparan Bogotá y Teherán en lugar de Colombia e Irán?

El uribismo verde o el “uribismo sin Uribe” de los sapos del pantano

El premio nobel de la paz (1984), el arzobispo sudafricano Desmond Tutu, sabiamente dijo en alguna ocasión que “si eres neutral en situaciones de injusticia es que has elegido el lado opresor”. Con ello quizás sintetizó una frase bíblica atribuida a Dios y contenida en el capítulo 3, versículo 16 del libro de Apocalipsis que en una clara alusión a quienes no se comprometen y evaden su compromiso con la verdad y la vida señala: “Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.”

Seguir leyendo El uribismo verde o el “uribismo sin Uribe” de los sapos del pantano

El espaldarazo de Claudia a la impunidad de Duque

Claudia López y Angélica Lozano fueron en Senado y Cámara, respectivamente, ponentes del nefasto Código de Policía que empoderó a los miembros de una institución que antes de disponer de esa herramienta jurídica ya cometía abusos y arbitrariedades contra los ciudadanos, aunque no de manera tan desvergonzada como hoy. Hasta ahora no han pedido perdón a la ciudadanía por esa actuación, como parlamentarias, en buena parte responsable de lo que hoy ocurre en la capital.

Seguir leyendo El espaldarazo de Claudia a la impunidad de Duque

Otra Masacre: carnicería y sadismo policial en Bogotá

Después de las protestas convocadas en Bogotá por la muerte del abogado Javier Humberto Ordoñez Bermúdez la respuesta de la policía de la capital, bajo el mando constitucional de la alcaldesa Claudia López, volvió a ser igual de brutal y desproporcionada. Inició, entre muchos otros episodios, con las hordas policiales golpeando con sevicia a un joven del barrio Villa Luz, en un episodio que lo único que demuestra y que lo que hace es ratificar, que no son casos aislados los comportamientos abusivos y violatorios de los derechos humanos de los policías, como inicialmente quisieron mostrarlos.

Seguir leyendo Otra Masacre: carnicería y sadismo policial en Bogotá

Asesinos con uniforme

Todos quisiéramos que quienes visten el uniforme de la policía nacional tuvieran comportamientos protectores de los ciudadanos como los del agente Ángel Zúñiga Valencia. La Constitución así se los ordena: “las autoridades… están instituidas para proteger a todas las personas… en su vida… y demás derechos y libertades…” (Artículo 2) y no para sin ningún límite moral o legal asesinar, alentados bajo el amparo de superiores y gobernantes que los justifican y defienden.

Seguir leyendo Asesinos con uniforme

Coronavirus y el club de aduladores de Claudia López

IMG_20200322_095221

Las loas para Claudia López no cesan. Está activado y funcionando a su máxima capacidad el club de aduladores y de marketing político de la alcaldesa. Bogotá ha sido de lejos el lugar del país con más casos de coronavirus, no obstante lo cual varios connotados influenciadores aplauden frenéticamente desde sus redes sociales tratando de invisibilizar o tergiversar, mediáticamente, la realidad.

Habría que decir en honor a la verdad y a la justicia, que fue mucho más plausible por pertinente, responsable, acertado y oportuno el alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, quién desde su Distrito se adelantó al presidente en decretar la suspensión de toda actividad escolar y en la medida de cuarentena, a pesar de los pocos casos de coronavirus presentados en su jurisdicción. No obstante, el alcalde de la cuarta ciudad más importante del país no dispone de la prensa favorable y de las “buenas y generosas relaciones y amistades” que si tiene su similar de Bogotá.

Todo parece corroborar que en Colombia, y dependiendo del personaje, la prensa no sopla, sopla como viento favorable o simplemente actúa como viento en contra cuando se trata de invisibilizar, atacar o defender determinadas gestiones públicas. Por ejemplo, si durante el gobierno progresista de Petro el 41% de los casos de coronavirus se hubiesen presentado en Bogotá, éste estaría siendo objeto del más cruel y despiadado linchamiento público agenciado por grandes medios y “prestigiosos” comunicadores. Si fuese Petro quién en plena crisis sanitaria hablara de demoler, en lugar de dotar, el Hospital San Juan de Dios, no lo bajarían de terco, tóxico e irreflexivo. Sin embargo a Claudia la exaltan y ponderan muy a pesar de sus graves errores.

El primer acto de irresponsabilidad de la primera autoridad del Distrito Capital consistió en minimizar y/o subestimar el riesgo, expresando de manera pública que el coronavirus era solo una especie de gripa. Luego fue tan lenta como Duque para en lugar de adoptar medidas light, emprender acciones drásticas y de fondo como la situación lo ameritaba. No planteó por ejemplo el cierre de la capital o la cuarentena obligatoria sino un simulacro que tuvo consecuencias contrarias a lo que la situación ameritaba.

El mensaje que se envió a la ciudadanía con el referido simulacro, no tuvo efectos prácticos en términos de cambiar estadísticamente la situación de la capital. Ello en tanto no proyectó o transmitió la gravedad real de la situación al punto que muchos ciudadanos vieron en su medida tan solo una oportunidad para salir de la ciudad a vacacionar. Error grave de comunicación entre el gobernante y sus gobernados que Claudia, con la ligereza que la caracteriza, trató de minimizar a través de un mensaje de twitter en el que expresaba como motivo de orgullo que no hubiesen salido de la ciudad “más de un millón de vehículos” sino “solo… cerca de 120.000…”

Tamaña irresponsabilidad admitir que probablemente cerca de medio millón de personas (promediando 4 por carro) habitantes de la ciudad con mayor porcentaje de infectados hubiese salido a otras ciudades y pueblos, a probablemente esparcir aún más el virus, con el agravante de castigar la irresponsabilidad de esos ciudadanos impidiéndoles el reingreso y una libre circulación que su medida laxa no prohibió.

Pero amén de lo expuesto nadie tampoco menciona que la alcaldesa, no queriendo afectar la economía, entiéndase mejor el bolsillo, de las familias dueñas de Transmilenio, no hubiese tampoco adoptado medidas pertinentes y claras para evitar las aglomeraciones y presencia masiva en este medio de transporte de grupos de ciudadanos superiores en número a los que una disposición de presidencia de la República había taxativamente prohibido por razones de seguridad y salubridad publica. Por ejemplo, solo hasta el simulacro se levantó la restricción de pico y placa, lo que en los días previos incentivó y no desestimuló el uso del transporte masivo.

En sus típicas salidas populistas y ‘chimultrufiescas’, López buscando deslucir al presidente desde su puesto unificado de mando anunció el no pago de servicios públicos entre el 20 de marzo y el 20 de abril, anuncio que poco después le tocó reversar al ser advertida de que carecía de la competencia para adoptar tal medida y que estaba incurriendo en una auténtica “alcaldada”.

Lo cierto es que los números no favorecen la gestión ni de la alcaldesa ni del presidente. La capital debió blindarse con medidas oportunas que no se adoptaron y hasta hoy los casos formalmente reconocidos rondan los 88 de 210 lo que significa que Bogotá concentra un nada despreciable 41% de los casos de contagio en el país.

Duque: ¡Irresponsable e inepto!

IMG_20200320_094018

No hay aún certeza sobre si los 10 millones de electores existen o si la cifra real de sus votantes fue inflada por el software de la registraduría. Tampoco sobre cuál fue la real incidencia de los turbios dineros del ‘Ñeñe’ Hernández en la elección presidencial.

No obstante, lo cierto es que Colombia requirió de la peor de las circunstancias y crisis para darse cuenta que Iván Duque era la peor de las opciones posibles para presidente. Cada decisión que adopta demuestra su absoluta falta de liderazgo y de experiencia para capitanear a Colombia en las turbulentas aguas del coronavirus. Estamos a punto de un naufragio irremediable y sin precedentes. Quizás peor que el que propició su padre al no adoptar a tiempo las medidas necesarias para evitar la tragedia de Armero.

Ya la televisión alemana hace sorna de la desautorización que hizo de los alcaldes que, ante su falta de iniciativa, adoptaron medidas urgentes para evitar la propagación del virus en sus territorios. Su incapacidad le impide pensar menos en la economía que en la salud de los habitantes del país que a tumbos e improvisaciones intenta dirigir. Su ego, igualmente le imposibilita aceptar que otros piensen y adopten decisiones antes que el.

Sus decisiones tardías, como por ejemplo la de cerrar los aeropuertos a los vuelos internacionales le ha costado bastante al país. Las primeras infecciones provinieron de personas que llegaron del exterior y de personas que estuvieron en contacto con las mismas. Ingresaron por aeropuertos concesionados en los que ni los operadores privados ni las autoridades sanitarias tomaron medidas serías de control en las primeras semanas.

El colmo de sus errores inexcusables fue convocar una reunión presencial de alcaldes y gobernadores de todo el país, en Casa de Nariño, habiéndola podido desarrollar de manera virtual. No le dio su inteligencia para preveer, ni obtuvo información de los organismos del Estado que dirige de que uno de esos alcaldes venía del exterior y había hecho tránsito aeroportuario en España. Hoy el alcalde de Popayán es positivo para coronavirus y no se sabe si el propio presidente y otros alcaldes y gobernadores sean portadores asintomáticos del virus.

Lo que vive Colombia es una amenaza real y las amenazas reales no se afrontan con simulacros como el que se le permitió y autorizó a la alcalde de Bogotá. Con este tipo de medidas solo se envía un mensaje a la ciudadanía que no aporta nada para tomar conciencia de la gravedad real de la situación. De hecho, muchos bogotanos salieron de la ciudad con mayor afectación, quiera Dios que no, a diseminar el virus.

La mayor amenaza para Colombia no es el coronavirus: Es la inexistencia de la autoridad presidencial y la ausencia de medidas de fondo como el confinamiento inmediato de todos los ciudadanos del país para minimizar la propagación del virus y el consecuente colapso de un sistema de salud privatizado que no está preparado tecnológicamente para afrontar la embestida brutal del virus. La impotencia e indignación contra el presidente ya son evidentes en redes sociales

Claudia López y vicepresidente coinciden en visión neoliberal de educación

542507_1

Gritar desaforadamente e insultar de vez en cuando a Uribe no hace de Claudia López una política alternativa. De hecho su discurso en materia económica es neoliberal y por tanto coincidente con el del uribismo y con el de otras figuras representativas de tal vertiente de pensamiento como el excandidato presidencial Sergio Fajardo.

En las últimas horas las coincidencias neoliberales en lo referente al tema de educación quedaron en evidencia con un pronunciamiento de la vicepresidente Marta Lucía Ramírez en Medellín, en la que esta última señaló que había muchas sicólogas y sociólogas recomendando estudiar otras carreras que si sirvan para el empleo en función de lo cual habló de un fondo de promoción de este tipo de educación (funcional para los empleadores).

Screenshot_20200214_210501

Inmediatamente salió a relucir un similar pronunciamiento de Claudia López en plena campaña para la alcaldía de Bogotá y a través de un trino que aunque luego borró y atribuyó a un miembro de su campaña, deja entrever la afinidad entre la vicepresidente y la alcaldesa en lo que respecta al deber ser de la educación, al que conciben solo útil en la medida en que responda a las expectativas y necesidades del mercado (empresariado).

WhatsApp-Image-2019-08-13-at-19.25.33-e1565749853848En el trino Claudia señaló, igual a como lo hace hoy la vicepresidente, anunció una agencia de educación superior y unos recursos para la gratuidad pero en carreras que “demande el mercado laboral”, señalando a renglón seguido: “no se trata de educarnos por educarnos, es recibir la formación necesaria para ocupar la demanda de las empresas”.

Los acercamientos entre uribistas y López también quedaron evidenciados recientemente frente al manejo otorgado a las protestas estudiantiles en enero de 2020 cuando la congresista María del Rosario Guerra le recriminó a la alcaldesa por frenar la actuación del ESMAD a lo que la alcaldesa respondió usando a este cuerpo policial, lo que inusitada y extrañamente fue aplaudido y reconocido por María Fernanda Cabal y el propio Álvaro Uribe Vélez a quien incluso la alcaldesa le retiró una denuncia penal en un hecho que muchos no entendieron.

La posición de la vicepresidente fue cuestionada por periodista como Félix de Bedout quién a través de su cuenta de twitter criticó el planteamiento de Ramírez