Archivo de la etiqueta: Criminalización de la Protesta Social

Extranjeros: No visiten la Colombia uribista de los “asesinatos aplazados” y las muertes sin pena

IMG_20191225_131903

Colombia es un país hermoso, de paisajes únicos y con mucha gente buena, amable y hospitalaria, pero no todos son así. Hay una pequeña minoría empoderada y armada que tiene licencia para los peores de los crimenes que se puedan imaginar. Tal es lo que se esconde detrás del atroz crimen de la ambientalista Nathalia Jiménez y su esposo Rodrigo Monsalve en Palomino (Guajira) o de la muerte de Lucy Villareal en Tumaco (Nariño). Por eso responsablemente le aconsejamos a los extranjeros que piensan en turismo: Por ahora, no visiten Colombia.

Colombia volvió a ser un país peligroso. Desde la nueva llegada del uribismo a la casa de Nariño se reactivaron las amenazas y las muertes. Los asesinatos aplazados de los que habló Álvaro Uribe Vélez el 17 de julio de 2018 volvieron cobijados por la impunidad que les garantiza el actual gobierno. En Colombia está proscrita constitucionalmente la pena de muerte pero se practica y permite la muerte sin pena.

Para el público ingenuo Uribe adelantó un proceso de desmovilización de los grupos paramilitares que tienen su génesis en las Convivir y en la Antioquía que tuvo por gobernador a Uribe Vélez. Sin embargo, quedaron estructuras en una suerte de hibernación. Asesinando de manera selectiva para no despertar sospechas y reacciones y listas para el momento en que pudieran volver a empezar a dejar su estela de sangre, con la seguridad de que lejos de ser combatidos por las fuerzas militares y de policía serían, como en épocas pretéritas, cobijados y auxiliados por estas.

La bandera más mentirosa del uribismo fue que con la política de seguridad democrática se podía volver a viajar por carretera sin temor a las “pescas milagrosas” de la guerrilla. Hoy son los sectores en armas afines al gobierno, los que detienen, encapuchan, torturan y asesinan en terrenos donde ellos imponen vedas para ciudadanos, que discrecionalmente pueden (a raíz del odio inoculado por el uribismo) ser asumidos como contrarios a la ideología del gobierno y ser asesinados por ello.

Cualquiera en cualquier parte puede ser una potencial o futura víctima. Hasta los extranjeros que bien podrían ser confundidos con integrantes de grupos antinarcóticos internacionales y desaparecer o aparecer muertos o mutilados por los únicos psicópatas en el mundo que se sienten respaldados por un gobierno. Todos los días asesinan y tras las exhaustivas investigaciones no hay individualización de autores intelectuales y materiales ni detenciones. No pasa nada. Absolutamente nada diferente a las sonrisas sádicas de los asesinos y sus cómplices.

Reacción a desmonte del ESMAD: Águilas verdes amenazan a FECODE y filiales

Screenshot_20191222_085916

En un comunicado de dos páginas aparentemente de autoría de las Águilas Negras, Comando Central Colombia, esta organización delictiva que ha adquirido un inusitado auge durante el actual gobierno, profirió en las últimas horas amenazas contra la dirección de FECODE y contra los directivos de sus sindicatos filiales en el país.

En lo que calificaron en su comunicado como “diciembre negro” y ufanándose de su demostrada “capacidad de aniquilamiento” la organización criminal habló de “hacer limpieza de estos falsos líderes sociales y sindicalistas”, señalando a renglón seguido “… apoyamos al ESMAD, no permitiremos su desmonte un hecho sin precedentes en la historia de este país…”.

ZomboMeme 22122019091133

Lo curioso de esta amenaza es que surge precisa y “coincidencialmente” en momentos cuando el presidente Iván Duque ha anunciado el fortalecimiento de este cuestionado cuerpo policial que en el pasado paro asesinó al estudiante Dilan Cruz, dejó sin poder caminar al también estudiante Duván Villegas y ocasionó pérdida de sus ojos a varios jóvenes universitarios.

En la amenaza se consigna además que “…los directivos de la criminal organización FECODE, guerrilleros, promotores y financiadores del paro 21N SERAN ELIMINADOS Y NO POR ODIO, ES POR JUSTICIA, para que los hijos de esta sociedad no sigan siendo adoctrinados, pero igual ocurrirá con los dirigentes de los sindicatos del MAGISTERIO en las regiones… e incluso los petristas serán asesinados…”.

Llama la atención que la matriz de opinión sobre adoctrinamiento de los estudiantes por parte de los docentes ha sido en el pasado utilizada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez y por varios de sus copartidarios del Centro Democrático, al punto que el máximo dirigente de este grupo político habló incluso en un trino el 20 de febrero de 2919 de “soluciones que no sean sanciones legales”.

¿Se referiría el expresidente a asesinatos aplazados de los que habló el 17 de julio de 2018 ?

Duque le declaró la guerra a los jóvenes: La policía volvió a causar grave daño a estudiante

Screenshot_20191217_103200.jpg

Anoche un estudiante de décimo semestre de trabajo social de Unimonserrate e identificado como Cristian Rodolfo Rodríguez Zárate, fue herido de gravedad por un proyectil del ESMAD en uno de sus ojos. Otros cinco estudiantes, por lo menos, también fueron objeto de una criminal agresión en inmediaciones de la Universidad Nacional.

Reunirse, expresarse, movilizarse y opinar ya no son derechos fundamentales en Colombia. El presidente Iván Duque ha decidido proscribirlos de hecho y a través de su policía política ha decidido declararles la guerra a los jóvenes y declararlos objetivo militar. Su delito: no compartir su forma de gobernar.

Caminar solo en Bogotá es ahora mucho más peligroso que antes. Caminar acompañado es exponerse a que aparezca la policía a secuestrar y torturar en carros particulares o a que el ESMAD dispare a matar o a dejar ciegos a los muchachos sobre la base de una nueva figura jurídica: la presunción de culpabilidad.

El asesinato de Dilan Cruz y el posterior espaldarazo de Duque al ESMAD, elogiándolos frente a las cámaras y diciendo que se sentía orgulloso de su accionar, sumado a la impunidad con la que se ha cobijado al autor material de la muerte del joven estudiante de bachillerato y la complicidad en si silencio de Fiscalía, Procuraduría y Defensoría se han constituido en autorización para dañar jóvenes. En la dictadura policial hay licencia abierta para matar y torturar.

La policía ya no actúa dentro de una lógica disuasiva y/o persuasiva sino destructiva. Qué no haya disturbios o alteración del orden público no es garantía de que el uso excesivo de la fuerza no aparezca. Igual disparan gases o balas, detienen y hacen lo que les plazca, al margen de lo que el marco jurídico indique. Ya la policía sin pudor alguno hace “pescas milagrosas” y “falsos positivos” copiando el modus operandi de guerrilla y el ejército. Saben que internamente pueden hacer lo que quieran con la complicidad desde el silencio de la comunidad internacional de DDHH.

¿Ley para regular y esconder la desigualdad e inconformidad social en lugar de superarla?

ZomboMeme 11122019142312

Juan Diego Gómez Jiménez es el senador del partido Conservador salido de lo más recalcitrante de la gran caverna paisa a quien se le ocurrió la “genial idea” de -en lugar de legislar para superar la desigualdad que genera inconformidad y protestas en el país- presentar un proyecto de ley para regular (realmente esconder) o proscribir a través del terror, toda forma de protesta social.

Con todos los visos de arbitrariedad típicos de su partido y una marcada inconstitucionalidad de salida, el proyecto de ley estatutaria persigue minimizar o acallar las voces que se alzan contra las medidas impopulares que adopta un gobierno, un congreso y unos partidos políticos con imágenes negativas o desfavorables ante la ciudadanía del 78%, 84% y 86% (Fuente: YanHaas)

El texto que según se anunció
será radicado en las próximas horas en el Congreso establece entre otras cosas la prohibición de cubrirse el rostro, lo cual en la mayoría de los casos hacen los participantes para protegerse de la acción de los gases y para evitar ser fotografiados, en un país en el que como se recordará, han habido recientemente cientos de opositores al gobierno asesinados y dónde los miembros del extinto DAS vendían fotografías e información de inteligencia que le facilitaba a los paramilitares perpetrar sus crimenes.

JUAN-DIEGO-GOMEZ-JIMENEZ.jpg

Mientras la fuerza pública actúa, cómo se ha denunciado sin identificación visible que les facilita actuar con impunidad, quienes convoquen y marchen deben exponerse a que los identifiquen y a volverse un blanco más fácil para sus potenciales asesinos.

Del mismo modo se establece la prohibición, solo para los manifestantes, de usar elementos que puedan atentar contra la integridad física de otras personas y la veda de circular en espacios próximos a puertos marítimos y fluviales, aeropuertos y bienes catalogados como patrimonio cultural. Además, los manifestantes tampoco podrán expresarse a través de grafitis.

Cómo si los escándalos en los que ha estado incurso el ESMAD y que ha costado la vida de varias decenas de manifestantes no fueran suficientes, la ley autorizaría a la policía, el esmad y al ejército a usar pistolas taser lo que podría generar decesos en personas a las que no se les haya, por ejemplo, detectado insuficiencias cardíacas o que hayan sido previamente mojadas por las tanquetas. Tal disposición reviviría la polémica propuesta del hoy Embajador, Francisco Santos, de electrocutar a los manifestantes.

De resultar ilesos, quienes protesten podrían afrontar desde sanciones económicas  (5 a 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes) que engrosarían las arcas de la corrupción, hasta otras sanciones consistentes en prestar servicio social; pedir perdón público (abdicar de sus ideas); participar en campañas educativas; desarrollar limpieza de calles y bienes públicos afectados y perder beneficios educativos (Icetex, becas)

Desvirtuámos con vídeos la versión mentirosa del asesino de Dilan Cruz

IMG_20190903_195732

Son 4 oficiales de la policía, sin rostro, los responsables inmediatos, pero no únicos, del asesinato del estudiante Dilan Cruz: El comandante del ESMAD, coronel Néstor Raúl Cepeda Cifuentes (1); el subcomandante de la MEBOG, Javier Martín Gámez (2); el comandante de la Regional Móvil Antidisturbio 1 y comandante del dispositivo del ESMAD in situ, mayor Jhon Alexánder Socha Ayala (3) y el capitán (4) cuya identidad (con la complicidad de los grandes medios, de la propia policía, la fiscalía y la procuraduría) hoy se mantiene en secreto con propósitos de encubrimiento e impunidad.

De quien accionó la escopeta calibre 12, contra todo protocolo y a escasos 10 metros del estudiante solo se conoce, hasta hoy, que no es un policía raso y sin formación sino un capitán, que tiene 15 años de servicio y casí dos centenares de procedimientos en el ESMAD y, además, que revictimiza la memoria de Dilan al mentir sin ningún honor ni pudor en las declaraciones que ha dado sobre los motivos de su crimen.

Con material probatorio (videos) desvirtuaremos la temeridad con la que declara incurriendo, para agravar su situación, en el punible de fraude procesal (artículo 453) al pretender inducir a error a un servidor público para obtener sentencia contraria a la ley, en este caso absolutoria.

Frente al evento específico donde resulta herido de muerte Dilan Cruz el oficial a quien llamaremos capitán misterio o capitán impunidad declara lo siguiente:

1. “Al pasar la carrera quinta, se incrementa el lanzamiento de objetos contundentes contra el Esmad. En esos momentos, frente a nosotros se produce una explosión. De inmediato se lanzan gases, ya que los agresores se encuentran a poca distancia…”

ON: Frente a tal declaración hay que precisar lo siguiente: 1. Dilan no cae en la carrera quinta sino en la carrera cuarta, es decir a 180 metros, por lo que de haber existido lanzamiento de objetos contundentes no puede sindicársele.

2. “… Avanzamos unos metros más en medio de las agresiones, somos atacados desde los costados y, al acercarnos a la intersección de la calle 19 con carrera cuarta, observo cómo varias personas que se cubren sus rostros lanzan elementos contundentes…”

ON: En los vídeos no se observa ataque alguno desde los costados. Las personas que se cubren los rostros lo hacen para protegerse de la acción de los gases lacrimógenos que lanza la policía. En ningún momento se observa el lanzamiento de elementos contundentes que puedan representar peligro frente a los elementos de protección corporal que usan los efectivos del ESMAD quienes caminan sin ningún contratiempo u oposición.

3 “… ante el incremento en la agresión y la detección de este nuevo peligro inminente, tomo la decisión de disparar una munición de impacto contra los agresores, al instante se observa que una persona cae al suelo…”

ON: Los videos permiten constatar que no es real el incremento en la agresión y que la aludida “detección de… peligro inminente” no corresponde a una apreciación objetiva sino subjetiva de quién, como bien lo reconoce, decide (estimulado por el “dele papi, dele a quien sea dele” del comandante del dispositivo del ESMAD in situ, mayor Jhon Alexánder Socha Ayala) “disparar una munición de impacto contra los agresores”, disparo que efectúa a menos de 10 metros contra Dilan, cuyo único pecado fue tomar en sus manos una cápsula de gas lacrimógeno, arrojarla a un carril diferente al donde marchaba el ESMAD y dar la espalda para correr.

4. “… tratamos de acercarnos para socorrerlo, pero las personas se agrupan rápidamente impidiéndolo. Sin embargo, los primeros auxilios son brindados de forma inmediata por funcionarios de la Alcaldía, Personería Distrital y otros ciudadanos como socorristas de la Defensa Civil. Ante esta situación reporto a la central de radio solicitando la presencia de una ambulancia”.

ON: En ningún momento los vídeos evidencian que los miembros del ESMAD se inmuten ante la persona herida y antes permanecen imposibles. Tampoco se evidencia que se solicite por radio servicio de ambulancia y si se hizo fue tardío por cuánto la asistencia medicalizada tardó más de 25 minutos en llegar al lugar de los acontecimientos.

EL TIEMPO narra además, que el encuentro entre el capitán agresor y la personera Esmeralda Caro Gómez, se dio antes del episodio de Dilan, lo que implicaría un mayor grado de responsabilidad toda vez que entonces estaría advertido que no podía disparar sin la intervención previa del Ministerio Público. No obstante, del vídeo se evidencia que cuando la representante de la Personería dialoga con el agente del ESMAD ya el tráfico está reestablecido lo que también implicaría que al disparar sin seguir protocolos estaría incurso en el publible de prevaricato por omisión.

Pero que sean los vídeos los de la agresión los que desmientan la versión que pretende justificar el asesinato de Dilan Mauricio Cruz Medina.

Video 1
Se observa: “personas que se cubren sus rostros” para evitar la acción de los gases (1), pero NO “lanzan elementos contundentes” (2). NO hay “incremento en la agresión” (3). NO hay “nuevo peligro inminente” (4). El capitán, se infiere que estimulado por el “dele, a quien sea, dele, dele, dele, dele” del comandante de la Regional Movil Antidisturbios 1 y responsable del operativo del ESMAD in situ, Mayor Jhon Alexander Socha Ayala (5) toma la “decisión de disparar una munición de impacto CONTRA los agresores” (6). NO es cierto el “tratamos de acercarnos para socorrerlo, pero las personas se agrupen rápidamente impidiéndolo”(7), ni se evidencia que se “reportó a la central de radio solicitando la presencia de una ambulancia”(8). NO fue un accidente. No hay justificación válida. Hay premeditación e intención de lesionar y no de dispersar. A Dilan lo MATARON

Video 2
Es otro ángulo. Otra toma. Se observa que casi llegando a la 4ta, sin oposición (1) sin ataques desde los costados (2), sin explosiones, a no ser que se confundan como tales el ruido de los cacerolazos (3), sin peligro inminente para los miembros del ESMAD o de los transeúntes que caminan a lado y lado (4) el capitán decide disparar a menos de 10 metros (5) contra agresores que no lo agreden. Dispara de frente sabiendo, como oficial experimentado, la letalidad de su disparo a tan corta distancia (6). No fue un ACCIDENTE (7). Disparó a matar no a dispersar (8). Hizo uso ilegítimo de la fuerza (9). No le importó el herido (10) ni trató de auxiliarlo (11). A Dilan lo asesinaron.

Video 3
Al grupo de Dilan le lanzan una granada de gas (1). La recoge y la lanza al carril contrario a aquel donde se movilizaba el ESMAD (2). Ello prueba que no tenía y/o existía intención en él de lesionar y/o dañar a los miembros de Escuadrón Antidisturbios (3). Su acción fue defensiva y no ofensiva (4). Inocentemente da la espalda y corre (5) y cobardemente es asesinado a mansalva, con premeditación y alevosía

Video 4
Hay personas que caminan por los andenes sin peligro (1). Personas en el separador se identifican como prensa (2). Es mentira que a los miembros del ESMAD les “lanzan elementos contundentes” (3). NO hay agresión y menos “incremento en la agresión” (4). NO existe un “nuevo peligro inminente” (5). El asesino de Dilan dispara de frente y a corta distancia a un joven que da la espalda y corre (6). NO es cierto el “tratamos de acercarnos para socorrerlo, pero las personas se agrupen rápidamente impidiéndolo”(7). El ESMAD asume una posición imposible y negligente frente a su víctima (8). El capitán que asesinó a Dilan miente. No hay justificación válida. Hay premeditación e intención de lesionar y no de dispersar. A Dilan lo MATARON

Video 5
Otro ángulo. Un video tomado desde la carrera cuarta muestra el momento exacto en que Dilan es impactado por la espalda luego de defensivamente devolver una cápsula de gas lacrimógeno al carril opuesto a donde marchaba el ESMAD, lo que prueba inexistencia de intencionalidad de daño hacia los policías

Infiltrar, desprestigiar y deslegitimar para justificar agresión brutal: La agenda del gobierno frente a la protesta social

capucho-esmadFoto Cauca 2015

La guardia indígena capturó y entregó a la Defensoría del Pueblo a 3 integrantes de la fuerza pública infiltrados en su protesta quienes portaban una granada de fragmentación. No obstante, ningún medio de comunicación lo reseñó. Prefieren en sus titulares mostrar a los indígenas como victimarios antes que como víctimas de un despojo y de una agresión que comenzó hace siglos y que no para por parte de quienes sustituyeron a los españoles en el ejercicio del poder.

Desde la lógica del gobierno, vale muchísimo menos una bala que implementar reformas y financiar el bienestar social de los ciudadanos. Pero como echar bala y atemorizar a la población para que no exija sus derechos y guarde silencio no resulta tan sencillo como lo era hace varias décadas, les toca hacer un trabajo previo que los justifique ante el mundo.

La protesta social en Colombia por órdenes de presidentes, ministros y altos mandos policiales y militares se infiltra para generar desmanes que son convenientemente transmitidos por los medios afines al poder con propósito de desprestigio y de la necesaria deslegitimación que justifique la represión, es decir, el empleo de los gases, de las balas (de goma y de plomo) y de explosivos contra los más pobres y vulnerables.

Screenshot_20190323_122337

Cuando ello no ofrece resultados se implementa la también despreciable práctica de asesinatos sistemáticos de líderes sociales por parte de una bien estructurada organización con presencia en todo el territorio nacional, cuyos miembros y mandos, convenientemente, nunca son identificados, judicializados y mucho menos combatidos por los organismos de seguridad del estado, que ni siquiera se experimentan vergüenza frente al genocidio e impunidad.

De esa lógica perversa es hoy víctima la minga indígena, pero también lo han sido las protestas de los campesinos, de las comunidades afrodescendientes, los estudiantes, los trabajadores y todo aquel que no haga parte del círculo exclusivo de las élites que nos gobiernan.

Hay videos del ejército disparando en la zona, pero se culpa a los indígenas de ser los autores de la lamentable muerte del agente de policía Boris Alexánder Benítez Leclerc, por presunto disparo de proyectil de arma de fuego (18 de marzo). Como si hubiesen estado a la espera de la tragedia, inmediatamente sobrevienen las declaraciones del Ministro de Guerra Guillermo Botero (19 de marzo) hablando de infiltración, igual a como ya lo había en el Congreso de Confecamaras en Cartagena en septiembre 13 de 2018.

El mismo 19 de marzo el propio presidente, sin la rigurosidad de una investigación sería que lo corrobore, sale a reafirmar la tesis de los infiltrados.

Un día después (20 de marzo), curiosamente en concordancia, el cuestionado “periodista” Herbin Hoyos Medina publica una foto falsa de una mujer de facciones indígenas con fusil y camuflado y horas después el expresidente Uribe a través de un trino y un vídeo criminaliza la protesta social

Solo 24 horas más tarde (21 de marzo) una explosión en Dagua mató a ocho guardas indígenas luego de que al parecer alguien lanzara un artefacto explosivo que podría asemejarse al que le encontró la guardia indígena a los 3 militares infiltrados.

Artículos relacionados
https://wp.me/p9QYsy-3pa