Archivo de la etiqueta: Esmad

Duque le declaró la guerra a los jóvenes: La policía volvió a causar grave daño a estudiante

Screenshot_20191217_103200.jpg

Anoche un estudiante de décimo semestre de trabajo social de Unimonserrate e identificado como Cristian Rodolfo Rodríguez Zárate, fue herido de gravedad por un proyectil del ESMAD en uno de sus ojos. Otros cinco estudiantes, por lo menos, también fueron objeto de una criminal agresión en inmediaciones de la Universidad Nacional.

Reunirse, expresarse, movilizarse y opinar ya no son derechos fundamentales en Colombia. El presidente Iván Duque ha decidido proscribirlos de hecho y a través de su policía política ha decidido declararles la guerra a los jóvenes y declararlos objetivo militar. Su delito: no compartir su forma de gobernar.

Caminar solo en Bogotá es ahora mucho más peligroso que antes. Caminar acompañado es exponerse a que aparezca la policía a secuestrar y torturar en carros particulares o a que el ESMAD dispare a matar o a dejar ciegos a los muchachos sobre la base de una nueva figura jurídica: la presunción de culpabilidad.

El asesinato de Dilan Cruz y el posterior espaldarazo de Duque al ESMAD, elogiándolos frente a las cámaras y diciendo que se sentía orgulloso de su accionar, sumado a la impunidad con la que se ha cobijado al autor material de la muerte del joven estudiante de bachillerato y la complicidad en si silencio de Fiscalía, Procuraduría y Defensoría se han constituido en autorización para dañar jóvenes. En la dictadura policial hay licencia abierta para matar y torturar.

La policía ya no actúa dentro de una lógica disuasiva y/o persuasiva sino destructiva. Qué no haya disturbios o alteración del orden público no es garantía de que el uso excesivo de la fuerza no aparezca. Igual disparan gases o balas, detienen y hacen lo que les plazca, al margen de lo que el marco jurídico indique. Ya la policía sin pudor alguno hace “pescas milagrosas” y “falsos positivos” copiando el modus operandi de guerrilla y el ejército. Saben que internamente pueden hacer lo que quieran con la complicidad desde el silencio de la comunidad internacional de DDHH.

Al asesino de Dilan solo le falta culpar a Dios

ZomboMeme 16122019115133

Miente sin ningún pudor. Cambia a su acomodo las versiones sobre lo sucedido. Utiliza los medios para hacerse pasar por víctima cuando en realidad es un victimario y, con cada declaración que da, en contravía del material fílmico que obra como prueba en su contra, ofende la inteligencia de los colombianos y la memoria de Dilan a quien no tiene inconvenientes en revictimizar.

Lo cierto es que al capitán del ESMAD, Manuel Cubillos Rodríguez, lo único que le falta es culpar a Dios para auto exonerarse de lo que no fue un tiro de desgracia (accidente) sino un auténtico tiro de gracia (asesinato) dirigido hacia la humanidad de Dilan y no hacía ningún grupo de encapuchados violentos que según él ejercían un ataque violento, solo existente en su perturbada imaginación, pues ninguno de los vídeos los registra.

Para volver a refutar las mentiras de Cubillos Rodríguez con evidencias, presentamos de nuevo el registro fílmico que demuestra la falsedad de lo afirmado por el capitán. Iniciamos con nuevo y revelador video, tomado desde la parte alta de un edificio (otro ángulo) en donde se demuestra que no había ningún grupo de agresivos encapuchados a espaldas de Dilan agrediendo a los antimotines y que el ESMAD jamás intentó auxiliar al joven herido de muerte.

Video 1
Se observa: “personas que se cubren sus rostros” para evitar la acción de los gases (1), pero NO “lanzan elementos contundentes” (2). NO hay “nuevo peligro inminente” (3). El capitán, se infiere que estimulado por el “dele, a quien sea, dele, dele, dele, dele” del comandante de la Regional Movil Antidisturbios 1 y responsable del operativo del ESMAD in situ, Mayor Jhon Alexander Socha Ayala (4) toma la “decisión de disparar una munición de impacto CONTRA los agresores” (5). NO es cierto el “tratamos de acercarnos para socorrerlo, pero las personas se agrupen rápidamente impidiéndolo”(6), ni se evidencia que se “reportó a la central de radio solicitando la presencia de una ambulancia”(7). NO fue un accidente. No hay justificación válida. Hay premeditación e intención de lesionar y no de dispersar. A Dilan lo MATARON.

Video 2
Es otro ángulo. Otra toma. Se observa que casi llegando a la 4ta, sin oposición (1) sin ataques desde los costados (2), sin explosiones, a no ser que se confundan como tales el ruido de los cacerolazos (3), sin peligro inminente para los miembros del ESMAD o de los transeúntes que caminan a lado y lado (4) el capitán decide disparar contra “agresores” que no lo agreden. Dispara de frente sabiendo, como oficial experimentado, la letalidad de su disparo a tan corta distancia (5). No fue un ACCIDENTE (6). Disparó a matar no a dispersar (7). Hizo uso ilegítimo de la fuerza (8). No le importó el herido (9) ni trató de auxiliarlo (10). A Dilan lo asesinaron.

Video 3
Al grupo de Dilan le lanzan una granada de gas (1). Dilan la recoge y la lanza al carril contrario a aquel donde se movilizaba el ESMAD (2). Ello prueba que no tenía y/o existía intención en él de lesionar y/o dañar a los miembros de Escuadrón Antidisturbios (3). Su acción fue defensiva y no ofensiva (4). Inocentemente da la espalda y corre (5) para ser cobardemente asesinado a mansalva, con premeditación y alevosía.

Video 4
Hay personas que caminan por los andenes sin peligro (1). Personas en el separador se identifican como prensa (2). Es mentira que a los miembros del ESMAD les “lanzan elementos contundentes” (3). NO hay agresión y menos “incremento en la agresión” (4). NO existe un “nuevo peligro inminente” (5). El asesino de Dilan dispara de frente y a corta distancia a un joven que da la espalda y corre (6). NO es cierto el “tratamos de acercarnos para socorrerlo, pero las personas se agrupen rápidamente impidiéndolo”(7). El ESMAD asume una posición impasible y negligente frente a su víctima (8). El capitán que asesinó a Dilan miente. No hay justificación válida. Hay premeditación e intención de lesionar y no de dispersar. A Dilan lo MATARON

Video 5
Otro ángulo. Un video tomado desde la carrera cuarta muestra el momento exacto en que Dilan es impactado por la espalda luego de defensivamente devolver una cápsula de gas lacrimógeno al carril opuesto a donde marchaba el ESMAD, lo que prueba inexistencia de intencionalidad de daño hacia los policías

Video 6
La Personera Esmeralda Caro Gómez recrimina, se presupone que al agresor, por incumplir protocolos, pasar por encima de los delegados del Ministerio Público y no advertir a los manifestantes sobre la intención del ESMAD de intervenir

Video 7
Noticias Uno controvierte la primera versión del capitán Cubillos Rodríguez

Video 8
Noticias Uno demuestra que Dilan no corría agachado y que el disparo no se hizo a sus piernas

Video 9
Noticias Uno vuelve a desvirtuar la nueva versión dada por el capitán del ESMAD que le disparó a Dilan Cruz

“Pesca milagrosa”, “falsos positivos” y disparos: ¿nuevo proceder de la policía?

Screenshot_20191211_083501

Colombia es tristemente reconocida en el escenario mundial por fenómenos como las “pescas milagrosas” (atribuidas a la guerrilla); los falsos positivos (atribuidos al ejército), la violación de los derechos humanos y las desapariciones forzadas (Estado).

Este último fenómeno constituye para las familias de las víctimas un calvario de por vida que los consume en la incertidumbre. En los países medianamente civilizados este tipo de casos, en donde las personas son subidas sin orden judicial en vehículos para luego no saberse más nada de ellas, no tienen ocurrencia.

Por ello, en medio de la conmemoración del 71 aniversario de la promulgación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos sorprendió, a más de la manera brutal en que fueron reprimidas personas que se manifestaban en la Universidad Nacional y el Centro de Memoria Histórica, un llamativo procedimiento de miembros de la Policía Metropolitana de Bogotá (MEBOG) y del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) que combina algo de “pesca milagrosa” con “falsos positivos” y que podría terminar desencadenando en desaparición forzada.

En videos que circularon a través de la red social Twitter, se puede observar un procedimiento irregular en la que por la fuerza obligan contra su voluntad a una mujer y a un hombre, que no son esposados y a quienes no se les leen los derechos, a introducirse en dos vehículos civiles de placas HCI-264 y OJX-134. Según se determinó el primero de los vehículos está adscrito a la Policía.

En el primero de los casos la mujer, que pedía despavorida auxilio por las ventanas del automotor, fue liberada sin que se conozca hasta ahora su identidad, motivos de su aprehensión y liberación exprés (quizás lo último gracias a la presión ciudadana), mientras que en el caso del hombre su identidad y paradero siguen siendo desconocidos.

Llama la atención que sobre este tipo de intervenciones a todas luces irregulares de la fuerza pública no exista un pronunciamiento del presidente o del comandante de la policía llamando a actuar a sus subordinados sin abusos y en el marco de la ley.

Este medio también conoció la denuncia de unas vecinas del barrio La Soledad de Bogotá que a través de vídeo documentaron el caso de jóvenes que fueron detenidos, sin razón aparente, por miembros motorizados de la policía en la noche del 10 de diciembre, en lo que podría, como ya se ha dicho, tratarse de una nueva modalidad de “falsos positivos” para mostrar a inocentes como capturados por vandalismo o degenerar en algo aún peor.

Incluso en un vídeo que también circuló en redes sociales (twitter) y cuya autenticidad aún no ha podido comprobarse, se ve a una persona de civil, cubriéndose con un casco y con un arma de largo alcance y a su lado a policías antidisturbios disparando en forma horizontal, presuntamente hacia manifestantes en un edificio que se insinúa podría ser de la Universidad Nacional.

Sobre estos graves casos no ha habido hasta ahora intervención, de oficio, de los entes encargados de establecer si existe en este tipo de procedimientos infracción a la normatividad penal y disciplinaria. ¿Dónde está la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y el Procurador Carrillo, se preguntan mientras tanto los ciudadanos?

La criminalización y el tratamiento de guerra a la protesta social en Colombia está pasando de castaño a oscuro y amerita ya un pronunciamiento de la comunidad internacional de derechos humanos, llamando al presidente Duque a que el Estado y sus agentes garanticen y no vulneren la protección de los derechos humanos de sus asociados.

Asi, con represión, conmemoraron Duque y el ESMAD el 71 aniversario de la Declaración Universal de los DDHH

IMG_20191210_202809.jpg

No podía esperarse menos. El presidente de Colombia, Iván Duque, volvió a impartir precisas instrucciones para que en el 71 aniversario de la expedición de de Declaración Universal de los Derechos Humanos sus protegidos del ESMAD volvieran a hacer de las suyas.

Con su característica crueldad, sadismo y desprecio por la integridad física de los ciudadanos, miembros del tenebroso escuadrón antidisturbios volvieron a arremeter contra manifestaciones pacíficas que se adelantaban en conmemoración por la fecha en el Centro de Memoria Histórica y en la Universidad Nacional.

IMG_20191210_202528

Disparando de nuevo el mismo tipo de munición con el que asesinaron por la espalda al estudiante Dilan Cruz, los miembros del ESMAD arremetieron contra estudiantes y contra integrantes del grupo Primera Línea que se constituyó con propósitos estrictamente defensivos de la integridad física de los manifestantes.

IMG_20191206_175814Foto del daño que ocasiona la munición disparada por el ESMAD (Archivo)

Bien temprano Duque había impartido también la orden de militarizar el Aeropuerto Internacional El Dorado en una clara muestra de criminalización y de tratamiento de guerra a la legítima protesta social y sin indicar si los efectivos del ejército tienen o no la orden de disparar contra quienes porten carteles que alerten a los visitantes extranjeros sobre la violación permanente de derechos humanos que promueve un gobierno con un 78% de imagen negativa o desfavorable según la última medición de la encuestadora Yanhas.

 

Desvirtuámos con vídeos la versión mentirosa del asesino de Dilan Cruz

IMG_20190903_195732

Son 4 oficiales de la policía, sin rostro, los responsables inmediatos, pero no únicos, del asesinato del estudiante Dilan Cruz: El comandante del ESMAD, coronel Néstor Raúl Cepeda Cifuentes (1); el subcomandante de la MEBOG, Javier Martín Gámez (2); el comandante de la Regional Móvil Antidisturbio 1 y comandante del dispositivo del ESMAD in situ, mayor Jhon Alexánder Socha Ayala (3) y el capitán (4) cuya identidad (con la complicidad de los grandes medios, de la propia policía, la fiscalía y la procuraduría) hoy se mantiene en secreto con propósitos de encubrimiento e impunidad.

De quien accionó la escopeta calibre 12, contra todo protocolo y a escasos 10 metros del estudiante solo se conoce, hasta hoy, que no es un policía raso y sin formación sino un capitán, que tiene 15 años de servicio y casí dos centenares de procedimientos en el ESMAD y, además, que revictimiza la memoria de Dilan al mentir sin ningún honor ni pudor en las declaraciones que ha dado sobre los motivos de su crimen.

Con material probatorio (videos) desvirtuaremos la temeridad con la que declara incurriendo, para agravar su situación, en el punible de fraude procesal (artículo 453) al pretender inducir a error a un servidor público para obtener sentencia contraria a la ley, en este caso absolutoria.

Frente al evento específico donde resulta herido de muerte Dilan Cruz el oficial a quien llamaremos capitán misterio o capitán impunidad declara lo siguiente:

1. “Al pasar la carrera quinta, se incrementa el lanzamiento de objetos contundentes contra el Esmad. En esos momentos, frente a nosotros se produce una explosión. De inmediato se lanzan gases, ya que los agresores se encuentran a poca distancia…”

ON: Frente a tal declaración hay que precisar lo siguiente: 1. Dilan no cae en la carrera quinta sino en la carrera cuarta, es decir a 180 metros, por lo que de haber existido lanzamiento de objetos contundentes no puede sindicársele.

2. “… Avanzamos unos metros más en medio de las agresiones, somos atacados desde los costados y, al acercarnos a la intersección de la calle 19 con carrera cuarta, observo cómo varias personas que se cubren sus rostros lanzan elementos contundentes…”

ON: En los vídeos no se observa ataque alguno desde los costados. Las personas que se cubren los rostros lo hacen para protegerse de la acción de los gases lacrimógenos que lanza la policía. En ningún momento se observa el lanzamiento de elementos contundentes que puedan representar peligro frente a los elementos de protección corporal que usan los efectivos del ESMAD quienes caminan sin ningún contratiempo u oposición.

3 “… ante el incremento en la agresión y la detección de este nuevo peligro inminente, tomo la decisión de disparar una munición de impacto contra los agresores, al instante se observa que una persona cae al suelo…”

ON: Los videos permiten constatar que no es real el incremento en la agresión y que la aludida “detección de… peligro inminente” no corresponde a una apreciación objetiva sino subjetiva de quién, como bien lo reconoce, decide (estimulado por el “dele papi, dele a quien sea dele” del comandante del dispositivo del ESMAD in situ, mayor Jhon Alexánder Socha Ayala) “disparar una munición de impacto contra los agresores”, disparo que efectúa a menos de 10 metros contra Dilan, cuyo único pecado fue tomar en sus manos una cápsula de gas lacrimógeno, arrojarla a un carril diferente al donde marchaba el ESMAD y dar la espalda para correr.

4. “… tratamos de acercarnos para socorrerlo, pero las personas se agrupan rápidamente impidiéndolo. Sin embargo, los primeros auxilios son brindados de forma inmediata por funcionarios de la Alcaldía, Personería Distrital y otros ciudadanos como socorristas de la Defensa Civil. Ante esta situación reporto a la central de radio solicitando la presencia de una ambulancia”.

ON: En ningún momento los vídeos evidencian que los miembros del ESMAD se inmuten ante la persona herida y antes permanecen imposibles. Tampoco se evidencia que se solicite por radio servicio de ambulancia y si se hizo fue tardío por cuánto la asistencia medicalizada tardó más de 25 minutos en llegar al lugar de los acontecimientos.

EL TIEMPO narra además, que el encuentro entre el capitán agresor y la personera Esmeralda Caro Gómez, se dio antes del episodio de Dilan, lo que implicaría un mayor grado de responsabilidad toda vez que entonces estaría advertido que no podía disparar sin la intervención previa del Ministerio Público. No obstante, del vídeo se evidencia que cuando la representante de la Personería dialoga con el agente del ESMAD ya el tráfico está reestablecido lo que también implicaría que al disparar sin seguir protocolos estaría incurso en el publible de prevaricato por omisión.

Pero que sean los vídeos los de la agresión los que desmientan la versión que pretende justificar el asesinato de Dilan Mauricio Cruz Medina.

Video 1
Se observa: “personas que se cubren sus rostros” para evitar la acción de los gases (1), pero NO “lanzan elementos contundentes” (2). NO hay “incremento en la agresión” (3). NO hay “nuevo peligro inminente” (4). El capitán, se infiere que estimulado por el “dele, a quien sea, dele, dele, dele, dele” del comandante de la Regional Movil Antidisturbios 1 y responsable del operativo del ESMAD in situ, Mayor Jhon Alexander Socha Ayala (5) toma la “decisión de disparar una munición de impacto CONTRA los agresores” (6). NO es cierto el “tratamos de acercarnos para socorrerlo, pero las personas se agrupen rápidamente impidiéndolo”(7), ni se evidencia que se “reportó a la central de radio solicitando la presencia de una ambulancia”(8). NO fue un accidente. No hay justificación válida. Hay premeditación e intención de lesionar y no de dispersar. A Dilan lo MATARON

Video 2
Es otro ángulo. Otra toma. Se observa que casi llegando a la 4ta, sin oposición (1) sin ataques desde los costados (2), sin explosiones, a no ser que se confundan como tales el ruido de los cacerolazos (3), sin peligro inminente para los miembros del ESMAD o de los transeúntes que caminan a lado y lado (4) el capitán decide disparar a menos de 10 metros (5) contra agresores que no lo agreden. Dispara de frente sabiendo, como oficial experimentado, la letalidad de su disparo a tan corta distancia (6). No fue un ACCIDENTE (7). Disparó a matar no a dispersar (8). Hizo uso ilegítimo de la fuerza (9). No le importó el herido (10) ni trató de auxiliarlo (11). A Dilan lo asesinaron.

Video 3
Al grupo de Dilan le lanzan una granada de gas (1). La recoge y la lanza al carril contrario a aquel donde se movilizaba el ESMAD (2). Ello prueba que no tenía y/o existía intención en él de lesionar y/o dañar a los miembros de Escuadrón Antidisturbios (3). Su acción fue defensiva y no ofensiva (4). Inocentemente da la espalda y corre (5) y cobardemente es asesinado a mansalva, con premeditación y alevosía

Video 4
Hay personas que caminan por los andenes sin peligro (1). Personas en el separador se identifican como prensa (2). Es mentira que a los miembros del ESMAD les “lanzan elementos contundentes” (3). NO hay agresión y menos “incremento en la agresión” (4). NO existe un “nuevo peligro inminente” (5). El asesino de Dilan dispara de frente y a corta distancia a un joven que da la espalda y corre (6). NO es cierto el “tratamos de acercarnos para socorrerlo, pero las personas se agrupen rápidamente impidiéndolo”(7). El ESMAD asume una posición imposible y negligente frente a su víctima (8). El capitán que asesinó a Dilan miente. No hay justificación válida. Hay premeditación e intención de lesionar y no de dispersar. A Dilan lo MATARON

Video 5
Otro ángulo. Un video tomado desde la carrera cuarta muestra el momento exacto en que Dilan es impactado por la espalda luego de defensivamente devolver una cápsula de gas lacrimógeno al carril opuesto a donde marchaba el ESMAD, lo que prueba inexistencia de intencionalidad de daño hacia los policías

Comisión Interamericana advierte a Colombia sobre represión y uso desmedido de la fuerza en protestas

IMG_20191116_204016

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos -CIDH- en un pronunciamiento hecho desde Washington este 2 de diciembre expresó su preocupación “por actos de represión registrados por parte de agentes del Estado colombiano… en el marco del Paro Nacional iniciado el 21 de noviembre”. Al mismo tiempo la Comisión urgió al Estado colombiano “a profundizar el diálogo efectivo e inclusivo requerido para abordar las demandas legítimas de la población, y garantizar el derecho a la protesta de acuerdo a los estándares interamericanos.”

De acuerdo con la CIDH mientras las “jornadas se caracterizaron por movilizaciones amplias y pacíficas… ese organismo fue informado “sobre el uso desmedido de la fuerza por parte de agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), detenciones arbitrarias de manifestantes, y actos de violencia”.

De acuerdo con el balance de que dispone la Comisión, “entre los días 21 y 24 de noviembre un aproximado de 25 personas habrían sido heridas y habría 831 casos de retenciones de ciudadanos y ciudadanas…”. Además de lo anterior, la represión y el uso desmedido de la fuerza trajo como resultado que el joven Dylan Cruz fuera “impactado en la cabeza” como consecuencia de lo cual “falleció el 25 de noviembre”.

En su pronunciamiento la CIDH, adicionalmente, recordó “que la protesta social es legítima en tanto se desarrolla en forma pacífica” y que “los Estados deben actuar sobre la base de la licitud de las protestas o manifestaciones públicas y que el hecho de que algunos grupos o personas ejerzan violencia en una manifestación no vuelve, per se, violenta toda la protesta, ni autoriza a las fuerzas de seguridad a disolver la protesta mediante uso de la fuerza ni a practicar detenciones masivas.”

Como es de dominio público, la
CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que actúa como órgano consultivo de la misma y cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y tiene a la luz de los mismos el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región.

Asociación Americana de Juristas condena muerte y represión oficial en Colombia

IMG_20191201_232207.jpg

Mientras Iván Duque orondo se pavonea entre miembros del ESMAD de la policía dándoles un espaldarazo a sus acciones desmedidas en el control del orden público y en la represión y criminalización de la protesta social dentro de una lógica que cercena derechos fundamentales y visiona a los ciudadanos como peligrosos enemigos internos, surgen pronunciamientos provenientes de la comunidad internacional.

IMG_20191201_232200.jpg

En las últimas horas por ejemplo se conoció la declaración de la Asociación Americana de Juristas en la que no solo se repudió el asesinato del joven estudiante Dilan Mauricio Cruz Medina, quién fue impactado por un proyectil no convencional el pasado 19 de diciembre a raíz de la cual se produjo su deceso el 25 del mismo mes, sino que se “condena a la escalada de persecución, violencia y asesinatos de estudiantes y participantes de las marchas en Colombia”.

En su evaluación la ONG consultora de la ONU en materia de derechos humanos señaló además que la “respuesta gubernamental a las movilizaciones ha sido una brutal represión, aplicando el terrorismo social y psicológico con acciones desmedidas e ilegitimas a través del ESMAD… conocido como el Escuadrón de la Muerte de la Policía; la militarización de ciudades; los allanamientos ilegales… las detenciones arbitrarias; los toques de queda, generando terror y estigmatizando el derecho a la protesta”.

IMG_20191116_204016

En un recuento histórico la AAJ hizo en su pronunciamiento un listado de algunos de “los crímenes del ESMAD, desde su creación en el 1999” indicando a renglón seguido que “ascienden a 87, incluidos asesinatos, mutilaciones, lesiones de invalidez, en total impunidad al no responder por ninguno de esos actos”.

Para la Asociación el crimen de “Dilan Cruz Medina, engrosa… los asesinatos cometidos por la Fuerza Pública, contra los estudiantes y crímenes de Estado que hasta ahora se mantienen impunes, entre otros: Norma Patricia Galeano, Universidad del Tolima (1994); Carlos Giovanni Blanco, Universidad Nacional (2001); Jaime Acosta, Universidad de Santander (2002); Nicolás Neira (15 años de edad, ocho agentes del ESMAD lo rodearon, lo golpearon y no lo soltaron hasta matarlo (1 de mayo de 2005); Johnny Silva Aranguren, Universidad del Valle, (2005); Oscar Salas, Universidad Distrital Bogotá (2006) y Miguel Ángel Barbosa, Universidad Distrital Bogotá (2016)”

FB_IMG_1575062063356

Aparte de lo anterior los juristas solicitaron “una investigación independiente para traer a la justicia a los autores materiales e intelectuales” de las violaciones a los derechos humanos, aparte de instar al gobierno Duque “a cumplir con el mandato constitucional de proteger la vida de todos los colombianos y colombianas, particularmente los que lideran procesos sociales; así como tomar las medidas necesarias para su protección física y la de sus familias”.

La Organización No Gubernamental insistió también en el “cese del hostigamiento y actividades de inteligencia contra las organizaciones no gubernamentales y las participantes en las protestas sociales” y exigió “una
inmediata formulación y aplicación de un Plan Nacional de protección de líderes”, además de sumarse a la “solicitud para desmantelar el ESMAD, responsable de asesinatos de manifestantes”

Screenshot_20191202_000049

Curiosamente y en contravía de las voces que se alzan nacional e internacionalmente contra el uso excesivo y desmedido de la fuerza, el estado colombiano ha anunciado la creación de cuerpos antidusturbios similares al ESMAD pero a cargo del ejército de Colombia lo que podría agravar la situación de incremento de crimenes de estado contra actores civiles en abierta violación al DIH.

¿Hasta cuando el ESMAD actuará impunemente en Colombia?

Esmad-golpea-a-campesinos-e1464928675657.jpg

Que se hayan dado a conocer, van por lo menos cuatro estudiantes que han recibido impactos de proyectiles en sus rostros por parte de miembros del ESMAD, en acciones que han comprometido sus vidas y hasta sus ojos. Algunos han quedado desfigurados como en el caso de un jóven que participaba en una protesta antitaurina en la capital del país.

Este tipo de comportamientos criminales no es aislado, incluso en alguna ocasión reciente, también en Bogotá, un mecánico que regresaba a su casa y accidentalmente pasaba por una protesta en la que no participaba fue impactado en la nuca por un proyectil de gas lacrimógeno que lo mató, como lo lograron demostrar sus familiares con vídeos de cámaras de seguridad del sector. Nadie respondió.

Indagando sobre orígenes de este cuerpo policial, nos encontramos con la sorpresa de que el llamado Escuadrón Móvil Antidisturbios ESMAD fue creado por el retardatario y reaccionario ex presidente conservador Andrés Pastrana Arango en 1999, con un carácter transitorio como el de tantas otras cosas en el país que gracias a nuestra amnesia y conformidad se volvieron permanentes (Ejemplo: el 4 por mil)

Cómo su nombre lo indica el ESMAD debería actuar en casos de disturbios para contener y no para, a través de policías infiltrados en la protesta social, generar disturbios y reprimir violenta y desmedidamente a los manifestantes. No obstante, es esto y muchas cosas aún peores las que hace, al punto de ser llamado y reconocido en las barriadas como
Escuadrón de Sicópatas Para Maltratar y Asesinar Disparando.

Y es que en los procesos de selección y adiestramiento que efectúa la Policía Nacional de Colombia pareciera ser que los criterios de escogencia fueran: No pensar (1), obedecer ciegamente (2), ser altos en relación con el promedio de estatura del país (3), carecer de escrúpulos y sentimientos al momento de actuar (4) y/o, más grave aún, no pasar una prueba psicológica de empatía y demostrar en la misma frialdad, inconmovilidad ante el dolor y sufrimiento ajenos y esa especie de gozo al infligir dolor a otro característico de los sádicos y psicópatas(5).

Ninguna persona en estado mental normal, se sobreentiende, debería experimentar placer en el dañar y lastimar a sus semejantes. Por ello, con las actuaciones del ESMAD surgen necesariamente varios interrogantes que deberían estar en el centro de la discusión publica:

¿Vivimos los colombianos en democracia o en dictadura? ¿La democracia se reduce al acto de votar o pueden los ciudadanos participar en las decisiones que los afectan? ¿Está garantizada o proscrita y criminalizada la protesta social? ¿Pueden los ciudadanos reunirse, asociarse, movilizarse y expresarse o les está prohibido y/o vedado? ¿Están las autoridades instituidas para garantizar la vida de los ciudadanos o para atentar contra la misma como valor supremo? ¿Existen o no existen límites para el uso legítimo de la fuerza por parte del Estado y de sus agentes?

Esta última pregunta cobra vital preponderancia si se tiene en cuenta que la fuerza debería solo ser utilizada en caso de oposición o agresión a la fuerza policial y solo con propósitos de neutralización y reducción, lo que no legítima una práctica ya común en Colombia en procesos policiales en donde aún en estado de indefensión o de sometimiento continúa usándose con brutalidad la fuerza, sin que se censuren o castiguen ejemplarizantemente este tipo de procedimientos arbitrarios e ilegales.

Sería conveniente, aún después de logrados acuerdos con los estudiantes y de levantado el paro que estos adelantan, que en nombre de la sangre derramada por Esteban Mosquera, Juan Sebastian, Keiry y tantos otros estudiantes más que murieron o fueron lesionados gravemente a manos del ESMAD se abriera el debate sobre cuál es el tipo de policía que requieren y se merecen los colombianos en épocas de postconflicto.